domingo, 7 de noviembre de 2010

NACES Y HACES


Hay tantas cosas que me llaman la atención en esta vida, que el día que la vida deje de sorprenderme creo que dejaré de existir ¡
Estaba leyendo artículos sobre el notición de la niña de 10 años que ha sido mamá, y dejando a un lado mi opinión sobre si es ético o no parir a esa edad, me llama poderosamente la atención que en Rumania, de donde procede al niña, esto es normal. Las mujeres tienen hijos a muy temprana edad, y eso es absolutamente habitual.
De la misma forma, otros aspectos de la vida que a nosotros nos parecen intolerables, en países con culturas o creencias distintas son el pan de cada día.
Que la mujer represente un cero a la izquierda, que pueda ser ultrajada, maltratada, violada, que no pueda hablar, ni opinar, ni salir, ni alternar… eso es lo más normal del mundo para los talibanes, en cambio en Occidente pueden llegar a ser presidentas de grandes multinacionales !
Aunque… en una misma ciudad, como New York, puedes contonear las caderas por la Quinta Avenida y disfrutar del lujo y el glamour, o vivir encerrada en tu barrio de Williamsburg, rodeada de judíos ultraortodoxos que te obligan a llevar peluca desde el día de tu boda ¡
Las ablaciones son el “must” en el África profunda. Las vacas son sagradas en la India, y también las castas… Y así podríamos numerar tantas y tantas situaciones que no acabaríamos jamás.

Todo es cuestión de donde naces ¡!! Como el destino puede ser tan cabrón a veces ¿??

Nacer en Occidente es un pasaporte más o menos seguro a una educación suficiente, una vida cómoda y un abanico lleno de posibilidades.
Nacer en países tercermundistas es una putada.

De hecho, el otro día encontré una frase en internet que me hizo pensar en todo esto… “unos nacen con suerte, otros nacen en Perú”. Y como Perú, podríamos hacer una lista de países tan amplia en los que nacer es una putada, que tampoco acabaríamos jamás.

No puedo dejar de pensar en la suerte que he tenido en mi vida solo por nacer donde he nacido.
Cuantas veces nos lamentamos de la vida tan rastrera que tenemos, de la mala suerte que nos acecha continuamente, de lo bien que podríamos estar… y no valoramos que solo con unas horas de vida ya éramos personas suertudas ¡!
Nacer en una familia plural, con diferentes ideas, idiomas y culturas me ha permitido estudiar, trabajar, viajar y formarme como persona y como profesional, pero sobre todo me ha permitido APRENDER A DECIDIR, y eso, my friends, no lo puede decir todo el mundo.

No he querido ser madre ni a los 10 ni a los 20 ni a los 30, ni he permitido que me pegaran o me callaran la boca, y he comido vaca si he tenido hambre, he lucido mi melena, he tenido relaciones y he ESCOGIDO siempre lo que acontece en mi vida.
Nací y me hice. No siempre es así, que pena que no lo apreciemos en lo que vale ¡

2 comentarios:

Cruela dijo...

Y sí tienes toda la razón, pasamos mucho tiempo aspirando a querer más cosas inútiles y nos olvidamos de la suerte que tuvimos de nacer en Occidente... sobretodo nosotras las mujeres...
pero siempre queda todo por hacer, saber coger sus responsabilidades, sus oportunidades... no mirar la vida pasar...
nacer y hacer un buen titulo
Besooooooos

DINA dijo...

Si tienes razón Cruela, que poco valoramos las cosa que tenemo a mano...

Besos guapa !