Se acabaron las vacaciones ¡!
La verdad es que las he alargado todo lo que he podido, pero como no hay nada que 100 años dure, irremediablemente he vuelto ¡!!!
Mi viaje fue genial. Nueva York en estado puro. Mi churri y yo hemos caminado calle por calle, avenida por avenida, grabando en nuestra retina toda la magnitud, la belleza, el colorido y las imágenes inolvidables que, segundo a segundo, te ofrece la ciudad. Hemos huido de los típicos lugares turísticos, aunque no hemos podido evitar la 5th Avenida, y nos hemos topado, en nuestras largas caminatas, con mercadillos auténticos, pistas de basket donde jugaban los “morenos” de Harlem, lugares llenos de encanto y de magia, inolvidables...
Pero ya estamos en casa, y yo ya he vuelto a la oficina. En uno de mis descansos para comer, leí, en una revista de dudoso renombre y vergonzoso reconocimiento, ( pero hay que leer de todo, no ¿? ) una frase, lapidaria para mí, del Sr. Xavier Sardá y que dice así:
“ Los que tenemos la suerte de poder comprar el tiempo, tenemos la obligación de usarlo, en pro de los que van de cráneo todo el día por una mierda de sueldo al mes “.
La he citado de memoria, así que no debe ser exacta, pero la esencia sí que la tiene...
Leer esta frase justo en la primera semana de reincorporación a la vida laboral, con el pedazo de depresión pos vacacional que tengo, ha sido lo peor que me ha podido ocurrir. Ha sido como caer de golpe en la dura realidad del día a día, y eso ha provocado mi crisis. Mi gran crisis.
Y es que en esta España, profunda y superficial, en la que la palabra CRISIS está de moda y nos rodea, revoloteando a nuestro alrededor sin dejarnos vivir en paz, en esta España cañí en la que pocos son capaces de llegar a fin de mes con la respiración tranquila y monedero reposado, pues a esta España inversa me uno yo, aportando mi granito de arena a la sociedad con una malsana crisis, y no de identidad, que yo me conozco muy bien, si no una horrible crisis laboral que ha hecho renacer a la Barbie Florero que todas llevamos dentro ( gracias Silvia S.por la definición tan buena).
Con lo que yo he sido, oh señor ¡, ay que ver cómo cambian los cuerpos y las mentes. Yo que de jovencita me comía el mundo, y quería llegar a lo más arriba de mi sector laboral , y ahora me como tan feliz una paella y no me muevas mucho más ¡!
Yo reivindico a la mujer Florero, y lo digo sin tapujos, no me avergüenzo, me encantaría dedicarme a la dolce farniente, a ir al gimnasio, a estar en mi casa, a estudiar, a vivir despacio... Porque ese es mi gran problema, yo vivo despacio y todo va tan deprisa..., que no puedo más que darle la razón a Sardá en esa frase lapidaria y llena de soberbia, si puedes comprar el tiempo, cómpralo y dale buen uso...
La verdad es que las he alargado todo lo que he podido, pero como no hay nada que 100 años dure, irremediablemente he vuelto ¡!!!
Mi viaje fue genial. Nueva York en estado puro. Mi churri y yo hemos caminado calle por calle, avenida por avenida, grabando en nuestra retina toda la magnitud, la belleza, el colorido y las imágenes inolvidables que, segundo a segundo, te ofrece la ciudad. Hemos huido de los típicos lugares turísticos, aunque no hemos podido evitar la 5th Avenida, y nos hemos topado, en nuestras largas caminatas, con mercadillos auténticos, pistas de basket donde jugaban los “morenos” de Harlem, lugares llenos de encanto y de magia, inolvidables...
Pero ya estamos en casa, y yo ya he vuelto a la oficina. En uno de mis descansos para comer, leí, en una revista de dudoso renombre y vergonzoso reconocimiento, ( pero hay que leer de todo, no ¿? ) una frase, lapidaria para mí, del Sr. Xavier Sardá y que dice así:
“ Los que tenemos la suerte de poder comprar el tiempo, tenemos la obligación de usarlo, en pro de los que van de cráneo todo el día por una mierda de sueldo al mes “.
La he citado de memoria, así que no debe ser exacta, pero la esencia sí que la tiene...
Leer esta frase justo en la primera semana de reincorporación a la vida laboral, con el pedazo de depresión pos vacacional que tengo, ha sido lo peor que me ha podido ocurrir. Ha sido como caer de golpe en la dura realidad del día a día, y eso ha provocado mi crisis. Mi gran crisis.
Y es que en esta España, profunda y superficial, en la que la palabra CRISIS está de moda y nos rodea, revoloteando a nuestro alrededor sin dejarnos vivir en paz, en esta España cañí en la que pocos son capaces de llegar a fin de mes con la respiración tranquila y monedero reposado, pues a esta España inversa me uno yo, aportando mi granito de arena a la sociedad con una malsana crisis, y no de identidad, que yo me conozco muy bien, si no una horrible crisis laboral que ha hecho renacer a la Barbie Florero que todas llevamos dentro ( gracias Silvia S.por la definición tan buena).
Con lo que yo he sido, oh señor ¡, ay que ver cómo cambian los cuerpos y las mentes. Yo que de jovencita me comía el mundo, y quería llegar a lo más arriba de mi sector laboral , y ahora me como tan feliz una paella y no me muevas mucho más ¡!
Yo reivindico a la mujer Florero, y lo digo sin tapujos, no me avergüenzo, me encantaría dedicarme a la dolce farniente, a ir al gimnasio, a estar en mi casa, a estudiar, a vivir despacio... Porque ese es mi gran problema, yo vivo despacio y todo va tan deprisa..., que no puedo más que darle la razón a Sardá en esa frase lapidaria y llena de soberbia, si puedes comprar el tiempo, cómpralo y dale buen uso...
Feliz Reentré a todo el mundo !!!!!


