martes, 6 de noviembre de 2007

Amigo y Maestro

Hace dos años hice un cambio radical en mi vida. Dejé la soltería, me vine a vivir al campo con mi churri y cambié de empresa. Todo un cambio radical.


Al principio me costó acostumbrarme y adaptarme a muchas cosas, la nueva casa, la ausencia de tiendas en la calle, la presencia de caballos y ovejas a la vuelta de mi casa, la convivencia con mi churri... pero lo que más me costó fue el cambio de trabajo.

El trabajo era el mismo, pero yo venía de una empresa donde estaba muy a gusto, donde me llevaba muy bien con todo el mundo y donde había un sistema que a mi me parecía perfecto y que tenía muy aprendido.
Aunque el fondo era igual, las formas eran atávicas y antagónicas, horribles a mi modo de ver. La gente que trabajaba en mi departamento era muy rara, y yo durante el primer mes pensé día y noche que me había equivocado, que tantos cambios no eran buenos, y que este había sido el peor... Cada día llegaba a casa llorando y martilleaba a mi churri con el mismo cantar... y él se sentía culpable y responsable de mi malestar y todo era muy complicado. Los cambios tienen estas cosas ¡!!

Pero el destino, la fortuna, o vaya usted a saber quien, me hizo un regalo con nombre propio. AR.


AR, todo un caballero, trabajaba en mi departamento, y justo se sentaba a mi lado en la oficina. Un gran profesional con más de cuarenta años de experiencia que me cogió de su mano y se encargó de enseñarme todos los entresijos de aquella casa y de sus habitantes...
AR se jubiló a los pocos meses de mi llegada a la empresa.
Por avatares de la vida, que da tantas y tantas vueltas, acabó su vida laboral sentado en una mesa que no le tocaba y le iba pequeña, y al lado de una chica nueva que se pasaba el día preguntándole por todo. No sé si es un buen final, pero desde luego él se merecía mucho más.

Me dio mucha pena no coincidir más tiempo con él en la oficina. Era un placer escuchar sus enseñanzas, sus historias de cuando era joven, sus comienzos en el mundo del turismo y nunca, nunca dejabas de aprender cosas de él, y lo mejor era que él siempre estaba dispuesto a enseñar con mucha paciencia y generosidad...

Hoy AR es mi amigo, y sigue siendo el Hombre de Mi Vida Laboral, pero ante todo es mi amigo y mi maestro.

Cada vez que salgo de viaje él me explica trucos muy útiles para que vayan mejor las cosas, me cuenta detalles de los destinos y me da consejos muy valiosos. Y yo los recojo con mucho cariño y más interés porque sé que son de gran utilidad, son un pequeño tesoro.


Me encanta oírle hablar, y cuando quedamos, en citas clandestinas por esos avatares de la vida que no para de voltear, se nos pasan las horas rápidamente. Jamás vi tanta pasión y tanto amor por una profesión, por una vida en realidad, y tanta profesionalidad hasta después de haber dejado el trabajo, aunque como él dice, los que nos dedicamos a esto lo hacemos toda la vida, hasta que nos vamos al otro barrio... nuestro último viaje...

AR me conoce y sabe que no soy muy dada a expresar mis sentimientos, pero también sabe que es una pieza muy importante en mi vida. Mi amigo y maestro...

Rei... t´estim ¡!!!

sábado, 3 de noviembre de 2007

Cambio Tu Vida por la Mia

Cambio tu vida por la mía.

Hoy, esta mañana para ser más exactos, me han dicho esa frase, así de sopetón, sin yo esperármelo y desde entonces no dejo de darle vueltas.

Y no porque quiera hacerlo, no, si no por la persona que me lo ha dicho. Y, por supuesto, como yo soy de naturaleza reflexiva o “comecocos”, como me dice mi churri, pues no dejo de pensar en ello.

Resulta que esta mañana he ido a tomar mi café-espabilador matutino con una chica que conocí en mi último viaje, y que, casualidades de la vida, es casi vecina mia. .

Es un pivón, como dirían los amigos de mi churri, y mucho me temo que mi churri también, de 27 años, indecentemente alta y delgada, con una bonita melena rizada, natural, y los ojos más negros y expresivos que he visto jamás. Y para colmo, la chiquilla es simpática y lista. Vamos un filón, como repetirían los amigos y mi churri…

Y sin embargo me dice que me cambia la vida… Me sorprende.


Si esto me lo hubieran dicho hace unos años, cuando yo era una soltera cotizada, lo de la cotización va por el morbo que le da a la gente el rollo inaccesible, cuando la realidad más real era que no me comía un rosco…, que hacía de mi capa un sayo y vivía la vida a mi antojo sin dar explicaciones a nadie, pues mira, quizá no me habría extrañado tanto. Pero ahora que estoy “arrejuntada”, y viviendo en el campo, y haciendo una vida muy tranquila y discreta (con lo que yo he sido…), pues si que me asombra, si ¡!


Y es que me he dado cuenta de que siempre nos quejamos de lo que no tenemos. Es cierto que cuando estaba soltera anhelaba una vida más tranquila, una pareja que me quisiera, me comprendiera, me apoyara… y esas cosas que hacen las parejas. Pero, hacia las 9 de la noche de los viernes se me quitaba esa sensación, no sé porqué, y ya no me volvía a dar hasta los lunes entradita la tarde…

La verdad es que yo mi soltería la viví de una forma muy feliz, como intento vivir todos los momentos de mi vida.

Y eso me ha hecho pensar qué cierto es el dicho “las apariencias engañan”, porque el pivón de mi vecina aparenta ser una tía cañón, que puede con todo, que tiene todo lo que quiere, y quiere todo lo que tiene, además de independencia, inteligencia para ser independiente ( eso es muy importante) y belleza física, que , no nos engañemos, ayuda mucho si eres soltera.

Y sin embargo el pivón me cambiaba su vida por la mía…

Pero yo no cambio mi vida por nada y por nadie porque soy inmensamente feliz.


Será por eso que quieren cambiármela ¿?????


Y vosotr@s, cambiaríais vuestra vida por la de alguien ¿??

martes, 30 de octubre de 2007

Llamadas Inesperadas

Hay momentos en la vida en que todo te va bien, tu vida laboral es excelente, la sentimental todavía mejor, tienes una vida social saneada y una cuenta corriente sin deudas… En fin, que estás en equilibrio, cosa casi imposible en los tiempos que corren.

Y, es entonces cuando recibes una llamada inesperada, una llamada que te remueve todos tus cimientos, que te incomoda, te crea curiosidad y miedo, ansiedad. Es una llamada que viene a recordarte algo…

Mi amiga Sol tuvo una de esas llamadas.

Un día, mientras trabajaba, sonó su móvil y, aunque no solía contestar cuando eran números desconocidos, descolgó…

- Sol ¿ ¿??

- Sí, soy yo, quién es ¿??

- Soy Murat

- Quién ¿? – el corazón ya se le aceleraba –

- Murat, me recuerdas ¿??

- Si, claro que te recuerdo… - como iba a olvidarlo-


Cinco años antes Sol y yo habíamos viajado a Sharm el Sheikh, y tuvimos un guía llamado Murat. Fue una semana estupenda, en la que mi amiga Sol vivió su particular “Pasión Egipcia” de una forma intensa e inolvidable.

Tanto que no pudo olvidarlo fácilmente y durante meses vivió una segunda “pasión española”, “pasión francesa”, y todas las pasiones posibles en el mapa de Europa y Oriente Medio, ya que aprovechaban todas las ocasiones posibles para verse, aprovechando sus viajes de trabajo.

Fue una historia muy verdadera que acabó, como tantas historias auténticas.

Sol estuvo muy triste, pero con el tiempo rehizo su vida, se casó, formó una familia estupenda, y, aunque le resultó muy difícil, arrinconó aquella bonita historia en un cachito de su corazón y siguió con su vida.

Ahora Murat estaba en su ciudad y quería verla.

Durante dos días no pudo dormir, no pudo comer… Quería verlo, pero tenía miedo. Miedo de volver a caer en sus brazos, miedo de no poder dejarlo esta vez, miedo de que desestabilizara su vida, miedo, miedo, miedo, miedo…

Aun así, fue.

Hay momentos en la vida en que todo te va bien, tu vida laboral es excelente, la sentimental todavía mejor, tienes una vida social saneada y una cuenta corriente sin deudas… En fin, que estás en equilibrio, cosa casi imposible en los tiempos que corren… y entonces recibes una llamada inesperada… y esa llamada que parecía que iba a desatar fuegos y pasiones, dudas y sentimientos, no hace más que afianzar la seguridad de que tienes lo que quieres, lo que has buscado y lo que mereces y los momentos de la vida en que todo te va bien… siguen…


Bien por mi amiga Sol…

lunes, 29 de octubre de 2007

NOS SOBRAN LOS MOTIVOS...


Me gusta levantarme temprano por las mañanas, y no porque me guste madrugar, que no me gusta nada, pero necesito mi tiempo para ducharme, desayunar tranquilamente en la soledad de mi cocina, mientras escucho la radio. Me gusta la radio, mucho más que la televisión, me da la sensación de que es más íntimo, más personal, como si me contaran las noticias a mi sola... y sobre todo me da la sensación de seriedad y fiabilidad que la tele ha perdido últimamente.

Cuando llego a la oficina me tomo mi “café-despabilador” de la cutre máquina, que más que café es veneno en pequeñas dosis pero que nos tomamos contentos porque el vicio nos puede. Con el café, y ya que me han quitado el cigarro, es imprescindible el periódico... Tengo esa sana o maltrecha costumbre, no sé yo, de querer estar informada de todo y realmente cada día me escandalizo más de cómo está el mundo.

Me sobran los motivos para pensar que este mundo en el que vivimos se está volviendo loco, porque le da pábulo a los incultos, a los desalmados y a los racistas. Por decreto ley y en honor a las audiencias, convertimos a ratas callejeras en héroes de un día.

Me siguen sobrando los motivos para alarmarme por la cantidad de intereses políticos que hay en este país, me imagino que como en todos, y como se aprovecha cualquier tema para criticar al contrario... Cuanto tiempo y cuanto dinero despreciamos y perdemos en sacar defectos y ponernos medallas en lugar de atajar el problema con humildad y solucionar tantos y tantos temas que, en realidad, no nos interesan nada...

Y todavía me sobran más motivos para escandalizarme por lo fácil que es en este país ganar dinero fácil a costa de la vida de los demás, de dar más importancia a la vida de un Don Nadie venido a menos, que a la realidad de la vida diaria, que se gaste más dinero en juicios fatuos y estúpidos que en ayudas tangibles y necesarias...

Dios que mundo...

Pero como tengo muchos motivos, también me sobran para apreciar lo bonito de la vida, de la sonrisa de mi churri cada mañana al despertar, de la gente buena que conozco, o mejor de la que me queda por conocer.
Me sobran los motivos para vivir cada día como si fuera el último, y decir siempre te quiero, como me enseñó en maestro García Márquez en un bonito escrito suyo. Tengo motivos más que de sobra para reírme de mi sombra, pero reírme, que es muy sano, y todavía mejor para reírme con mi gente de cualquier cosa preciosa de la vida.
Y aun me sobran para apreciar las iniciativas interesantes de mucha gente joven, que no todo el mundo es malo, del talento de la gente que escribe en los blogs, de todo lo que puedo aprender cada día, de la gente que da todo sin esperar nada a cambio...

En realidad me sobran los motivos ¡!!!!

Este post se lo quiero dedicar a dos de mis niñas... Irma y Elly. Chicas, NOS SOBRAN LOS MOTIVOS ¡!!

lunes, 22 de octubre de 2007

Recuerdos y Tesoros

Los recuerdos son un tesoro incalculable que yo guardo en un recodo de mi corazón y que me gusta abrir de vez en cuando para sonreír, para darme cuenta de mi evolución, y para regodearme en todos los momentos bonitos que he pasado en mi vida, que afortunadamente han sido muchos.

Siempre canto, y bien alto, que soy una persona muy afortunada. Y no es que tenga gran cosa, o si, según se mire... Tengo salud, con problemillas pero salud, tengo el amor de mi churri que me adora, y al que adoro, una vida estable, una casa que a mi me parece preciosa, a mi suegra no, no me falta para comer, y lo más importante, me siento feliz con todo lo que me rodea.

Mis recuerdos, sin embargo, me transportan a otros tiempos en que no era tan afortunada. Mi vida estaba llena de problemas de todo tipo, de malas compañías, de una madre viuda, de un hermano inconformista. Días sin un euro, pero llenos de fuerza para salir adelante. Y salí...

Y todo este rollo porque hoy he estado filosofando sobre los recuerdos... ya me conocéis, cualquier situación me hace pensar, analizar y montarme una película.

Hoy me estaba acordando mucho de la gente que he conocido en el barco, el MSC MUSICA, donde he estado 15 días trabajando. Pensaba que hoy llegaban a Palma de Mallorca, que ya los tenía más cerquita otra vez, pero que encontrarían mala mar debido al temporal que azota a la isla... Y acordándome de ellos, gente maravillosa que guardaré en un rincón especial para no olvidarlos jamás, he pensado que, cuanto menos, que curiosa es la vida, o el destino...
Estos días me he cruzado con muchas personas diferentes, he conocido a tanta gente increíble, y con algunos más, con algunos menos, he conectado muy bien, he tenido mucho feeling, mucha complicidad, confidencias, miradas comprensivas, ayuda, compañerismo... he podido cruzarme con personas geniales a las que no me ha dado tiempo de disfrutar. Ese destino probablemente no hará que las vuelva a ver en la vida. Quizá si, seguramente no...

Y eso me hecho enlazar mis pensamientos a cuanta gente pasa por nuestra vida, pensadlo un momento, gente maravillosa, otros no tanto, pero al fin y al cabo gente que nos marca, nos deja huella de una forma u otra... gente a la que no debemos olvidar, gente a la que no podemos conservar si no es por los recuerdos...

Lo veis ¿?? Los recuerdos son un tesoro incalculable ¡!!!